El mantenimiento de su centrífuga es fundamental. Lo más importante es que las centrífugas deben someterse a un mantenimiento y revisión periódicos. Al igual que con un coche, una sola revisión anual puede prolongar considerablemente la vida útil de su centrífuga, además de aumentar su fiabilidad y seguridad. Las centrífugas que no se someten a un mantenimiento adecuado pueden ser potencialmente peligrosas.
Si el usuario no ha recibido la formación adecuada o carece de experiencia, también puede ser peligroso. Si tiene alguna pregunta relacionada con el funcionamiento de su centrífuga, puede ponerse en contacto directamente con MSE. También puede solicitar que el técnico de servicio más cercano visite sus instalaciones para impartirle una formación básica, así como para reparar y mantener su equipo.
Consejos para el mantenimiento de centrifugadoras
Para garantizar el máximo rendimiento de su centrífuga MSE, debe seguir los siguientes pasos:
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Utilice siempre un juego completo de cucharas. Distribuya la carga de manera uniforme alrededor del rotor. -
Equilibre los cubos opuestos con una precisión de 5 gramos. -
Limpie y descontamine regularmente el rotor, los cubos y los adaptadores, especialmente si se produce un derrame. -
Utilice un cepillo con cerdas suaves para la limpieza. Evite utilizar cepillos con cerdas metálicas. -
Seca los cubos y rotores después de limpiarlos para evitar la corrosión. Sécalos boca abajo para que el exceso de agua pueda escurrirse. -
Rocíe los cubos con un spray anticorrosivo una vez secos. -
Asegúrese de que el rotor, las palas y las tapas del parabrisas estén bien ajustados. -
Nunca utilice un rotor de parabrisas sin la tapa. -
Retire cualquier tubo roto o residuo del recipiente. -
En el caso de las unidades refrigeradas, se debe dejar la tapa abierta después de su uso para permitir que se evapore la humedad y evitar la corrosión. -
Los rotores y las cubetas deben sustituirse tras 10 años o 30 000 ciclos (lo que sea mayor).